Hace dos meses atrás fue una fecha en la cual no se avanzó. Chile tuvo la oportunidad de romper la historia y clasificar directamente al mundial mucho antes de lo que los más optimistas soñaban al inicio de este proceso eliminatorio.
Si bien el empate con Venezuela era algo que no se esperaba debido a la confianza con que llegaba la Roja a este duelo, la caída en Brasil sí era predecible, pues mal que mal se trataba del líder absoluto de esta clasificatoria. Sin embargo, la opción sigue latente y actualmente cumplida; esto se debe a que Chile igual estába en un lugar muy cómodo para conseguir un cupo directo a Sudáfrica 2010.
Es que las cosas han cambiado en la selección. Una de las características principales que identificaba al fútbol chileno era ser conformista, siempre conseguir lo justo y necesario en cuanto a los resultados. Aquello se veía tanto en las disposiciones tácticas como en las mentalidades de los propios jugadores, quienes entraban a la cancha pensando en el empate, pensamiento que no es positivo a la hora de enfrentar importantes desafíos como el disputar un mundial. Además, se sentían menos e inferiores a selecciones como Brasil, Argentina y Uruguay.
Es que la llegada del “Loco” Bielsa hace que Chile sea visto en el extranjero de otra manera. Los resultados y la forma de juego ya no son de conformismo, ahora romper la historia es un pelo de la cola, prueba de ello son los triunfos ante Argentina en Santiago y Paraguay en Asunción, más el empate con Uruguay en el Centenario.
Pero lo de Chile no es un caso único en Sudamérica. Hace rato que en esta zona, tratan de dar más pelea a diferencia de lo que ocurría 20 años atrás cuando Brasil y Argentina dominaban esta latitud sin mayores sobresaltos
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En estas eliminatorias todo ha quedado atrás. El fútbol cada vez más se ha convertido en práctico por la necesidad de los resultados. El ejemplo más claro de ello es Brasil, que fue el primero en clasificar a Sudráfica dejando de lado su histórico jogo bonito para apostar al contragolpe y así estar con una sola derrota en 15 fechas.
Argentina, por su parte, tuvo dos derrotas que la metieron en un pozo ciego. No fueron sólo los tropiezos ante Brasil y Paraguay los que complicaron a Diego Maradona, sino que el 1-6 ante Bolivia en La Paz, hacen que “la mano de D10s” parezca cada día menos divina y más mortal.
¿Por qué la crisis del Diego? Simplemente porque aún no logra que las figuras que tiene en su escuadra albiceleste hagan lo mismo que hacen en sus clubes. El caso más ejemplar es el de Lionel Messi, genio y figura en el Barcelona, pero en su selección su titularidad sigue siendo cuestionable. A pesar de que este equipo actualmente vaya añ Mundial para todos fue sin duda una gracia de “Dios”.

